noviembre 1, 2021

PRECISIONES NECESARIAS PARA UN CAMBIO DE CURRÍCULO

Preliminar.-  El sábado 31 de octubre publiqué en Facebook una nota sobre el probable cambio de currículo que fue anunciado desde varias fuentes. Esta nota mía fue comentada por varios amigos den FB, todos ellos especialistas en educación. Estos comentarios añaden valiosas ideas a lo que conseguí decir. Por ello, ahora comparto gustoso a través de mi blog, tanto la nota inicial como los comentarios.

Nota de Manuel Valdivia en Facebook:

Desde varios lados (del MINEDU, de algunos gobiernos regionales, y hasta del vergonzoso congreso) se escuchan voces que dicen que se va a cambiar el currículo escolar. Tal vez es tiempo. Pero hay que precisar varias cosas.

No basta con proclamar el cambio. Se tiene la obligación de explicar por qué. Y decirlo antes; no después, cuando ya es un hecho terminado.

¿Se ha hecho una evaluación seria y objetiva del currículo vigente? ¿Han sido expuestas con suficiente fundamento las observaciones que se le hacen? ¿Se tiene en claro cuáles son sus fortalezas y debilidades?

Porque no se trata de cambiar el currículo simplemente porque se tiene poder. Hay que decir por qué hay que hacerlo y adelantar el cómo.

Si se pretende emprender la tarea de construir un nuevo currículo se tiene una obligación perentoria: Explicar cómo se va a proceder, adelantar el marco teórico, mostrar siquiera en esbozo la estructura del nuevo currículo. Y decirlo antes; no después, cuando ya es un hecho terminado.

José Antonio Marina señala tres condiciones que para cambiar algo: hay que sentir necesidad del cambio, desear hacerlo, y saber hacerlo. Eso, sobre todo: saber hacerlo. Y en este punto tengo mis dudas. Hay que mirar con ojos propios el camino que se va a seguir, no volteando la cabeza para mirar lo que se hace fuera.

(Conste que no estoy defendiendo el currículo actual. Sobre él tengo varias y serias observaciones. Lo que pretendo es solo levantar una advertencia contra un trabajo improvisado y voluntarioso).

COMENTARIOS

Manuel Bello Domínguez:

Además considerar si el cambio de currículo es una prioridad en este momento de emergencia y de grandes desafíos educativos. Por ahora aplicar de manera selectiva y contextualizada el currículo existente, con criterio territorial y autonomía pedagógica. Luego evaluarlo, como dices, para definir qué y cuánto modificar, con participación de los docentes.

Raymundo Casas Navarro:

En un grupo de profesores, hay una idea muy fuerte: el regreso de Filosofía y Lógica a la secundaria. Creo que es un cambio esencial. Y considero que si se enseña inglés por 10 años y los jóvenes salen sin saber casi nada, la conclusión ineludible que hay un colapso total: probablemente, hay un fallo en los profesores, pero también debe haber gravísimos errores en el diseño curricular. Me inclino a pensar que estamos tan mal en educación que cualquier cambio se torna necesario.

Walter Twanama:

Probablemente el currículo actual no satisface a una larga mayoría de docentes y personas ligadas a la educación. El reglamento de la ley obliga (erróneamente) a renovarlo cada 5 años, pero para mejorarlo, incluso radicalmente, debería seguirse un proceso ordenado, de amplia discusión desde los fundamentos (por ejemplo, ampliar el rango de los aprendizajes propuestos) que tienda a simplificarlo, porque eso facilita su uso, no deberia ser un documento para guardar en un cajón.

Claudia Díaz Burga:

No me agrada el currículo actual, pero lo que debe quedar claro es que ningún ministro de educación que ponga este gobierno está en posibilidad de hacer un currículo mejor.

Nelson Coronel:

Es evidente que el curriculo necesita revisarse periódicamente, es decir evaluar su aplicación y hacerle los ajustes que sean necesarios, pero este debe ser el producto de un proceso que se haga con la opinión de los docentes, los funcionarios, los especialistas e incluso los padres de familia, es dedir debe ser el producto de una movilización de la comunidad educativa en su conjunto y debe ser un proceso que se construya de abajo hacia arriba, de la escuela hacia los organismo intermedios, los organismos regionales y finalmente hasta el centro estratégico de decisión que debería ser el Ministerio de Educación; deben participar también las Facultades de Educación y los Institutos Pedagógicos, solo así, consensuando con toda la comunidad educativa se podrá avanzar en firme.

Manuel Mestanza Saavedra:

Creo que lo que se tiene que hacer es responder a la emergencia con el curriculo que tenemos, haciendo en cada escuela un tratamiento curricular orientado a recuperar lo que no se hizo. Lo otro es una acción de mediano plazo. Y en esto habria que preguntarse si es el curriculo el problema.

Eduardo León Zamora:

Todo cambio curricular amerita una evaluación seria y no gritos histéricos ni anuncios histriónicos. Este currículo ni siquiera se implementó adecuadamente. Así que a meter mucha cabeza y corazón en una evaluación técnica y rigurosa.

Rodolfo Garay Ramírez:

Gran parte de la población NO conoce el actual currículo escolar peruano.


VOLVER A LA ESCUELA: NECESIDAD DE UNA ETAPA DE RECUPERACIÓN

septiembre 16, 2021

Manuel Valdivia

Una situación dramática
No necesitamos ojo de águila para intuir que tanto el sistema educativo como el aprendizaje de nuestros niños y adolescentes están quedando seriamente lesionados por causa de la cuarentena a que nos ha obligado el COVID-19. Por más de año y medio las puertas de las escuelas han permanecido cerradas; los estudiantes han tenido que someterse a un régimen pesado de sesiones en casa, los docentes han multiplicado sus esfuerzos atados a los hilos frágiles de la Internet y los padres, también obligados a pasar tiempos inacabables en el hogar, han sufrido la frustración de no poder ayudar a sus hijos como hubiera sido necesario.

Sin embargo, las escuelas abrirán sus puertas
Tarde o temprano, el Covid 19 irá encogiendo sus garras y comenzará a ser posible que las aguas vuelvan a su cauce cuando comience a instalarse lo que se ha dado en llamar la nueva normalidad. La vida escolar irá recobrando aliento. Los alumnos volverán a las aulas, pero no, como dice la canción infantil, “cual bandadas de palomas que regresan al vergel”.  No. Todo será distinto.

Algunas instituciones reiniciarán las labores; otras todavía no. Los alumnos regresarán, pero no todos al mismo tiempo; lo harán por turnos o tal vez con horarios distintos; ni siquiera irán con el mismo ánimo, con el mismo estado emocional. Y, es seguro, irán con diferentes niveles de aprendizaje según lo que hubieran conseguido en meses y meses de trabajo no siempre fructuoso.

No habrá una sola respuesta
Frente a la enorme diversidad de situaciones y condiciones en que se hallará nuestra educación, no podrá haber una respuesta uniforme. El Ministerio de Educación no podrá dictar medidas que todos deberán cumplir como mandato obligatorio. No sería sano que lo haga.  Y tampoco será factible una libertad completa, para que cada busque el camino que le convenga para llegar a la meta. El “sálvese quien pueda” solo es útil cuando la batalla está perdida.

Una etapa de recuperación
Por lo pronto, es preciso atender a la recuperación de los aprendizajes, tarea esta que no podrá dar frutos en poco tiempo. Se requerirá de una etapa de recuperación, ni breve ni extensa: digamos, una que abarque el tiempo próximo (quizás desde los meses finales de presente año hasta terminar el año escolar del 2023).

Adaptación del currículo para la recuperación
Para este efecto, puede convenir que el MINEDU construya, a partir del currículo vigente, uno destinado a orientar el trabajo en este período de recuperación. Después de todo, una de las características esenciales de todo currículo es ser flexible y diversificable (flexible para responder a las características de los educandos, diversificable para tomar en cuenta las características de las realidades donde se aplica). El currículo actual conserva estas características.

No sería la primera vez
Una medida como esta no sería tomada por vez primera en nuestro país.

Al comenzar la Reforma Educativa de los 70’ se pensó que el currículo de Educación Básica Regular no podía -ni debía- ser aplicado al mismo tiempo en todos los ciclos del nuevo sistema. Debía ser incorporado progresivamente, ciclo a ciclo. Y mientras tanto seguirían siendo aplicados los programas de estudio (así eran llamados) del sistema que se dejaba. Fueron producidos entonces los Programas Adaptados de Educación Primaria y de Educación Secundaria, que conservaban parte de lo anterior, pero introducían elementos nuevos. Uno de ellos, por ejemplo, fue la planificación por Unidades de Aprendizaje, antecesoras de las Unidades de Experiencia.

Años después, se produjo una huelga magisterial que se prolongó tanto que estuvo en peligro la culminación del año escolar. Entonces, la Dirección de Educación Básica Regular hizo público un cuerpo de objetivos básicos, seleccionados de la estructura curricular de entonces.

Los actores de la tarea
A partir de un currículo de recuperación, y siguiendo las normas flexibles que el MINEDU emita, serán los docentes -que conocen de primera mano la situación de sus alumnos y los resultados de la educación a distancia- quienes organicen el trabajo pedagógico de sus instituciones. Pero no solos, individualmente, sino en equipo, estructurando el proyecto educativo de su institución.  Este no será un documento para mostrar a la UGEL, sino el compromiso que suscriben frente a sus alumnos y frente a ellos mismos.

COMENTARIOS INMEDIATOS DE LOS LECTORES

Varios amigos comentaron este artículo cuando lo envié por correo electrónico en el mes de agosto. Con permiso de sus autores, reproduzco tres de esos comentarios, que añaden valiosos conceptos a lo expuesto

De Jaime Tejeda Navarrete:

Estimado Manuel: Recibe un saludo fraternal. Te felicito por tu reflexión sobre la situación educativa y específicamente la curricular en nuestro país. Te escribe un docente de aula que vivencia las experiencias de la educación a distancia y específicamente el trabajo remoto con los estudiantes y familias. Efectivamente, los resultados obtenidos en las experiencias pedagógica que estamos viviendo a propósito de la pandemia no son nada alentadores y existe un desnivel en los resultados de aprendizajes de los estudiantes.

Creo que la salida que planteas de proponer un currículo de recuperación, siguiendo las normas flexibles que el MINEDU emita, es una propuesta pertinente. Pues, como lo señalas, son los docentes -que conocen de primera mano la situación de sus alumnos y los resultados de la educación a distancia- quienes deben organizar el trabajo pedagógico de sus instituciones en el marco de un trabajo cooperativo y colegiado, estructurando el proyecto educativo de su institución y específicamente el proyecto curricular institucional. Estos instrumentos tranquilamente se puedan mostrar a la UGEL, pero en especial se deben compartir con las familias, estudiantes y los propios docentes y directivos asumiendo un compromiso colectivo con las familias y frente a ellos mismos. Creo que cada institución educativa debe aprender a ser más autónomo en sus decisiones y no ser muy dependiente del MINEDU. La dependencia de las decisiones, en especial las curriculares, del MINEDU en los últimos años nos ha hecho mucho daño. Le ha quitado a los docentes y las instituciones en general creatividad, criticidad y con ello capacidad innovadora. 

Muchas gracias por tus reflexiones, tus ideas han reconfortado mi punto de vista sobre la coyuntura educativa que estamos viviendo.

De Kennet Delgado Santa Gadea:
Buena idea amigo Manuel, pero quienes estaban en 4° y 5° de secundaria (además de los que abandonaron) el año pasado, ya no tendrán esa recuperación; los que terminen la secundaria este año tampoco, ni los que están en 4° grado de secundaria. 

De Nelly Cáceres Mayor:
Querido amigo: Como siempre, felicito y agradezco tu permanente compromiso y preocupación por la educación. Estoy de acuerdo en lo que planteas. 

Se requiere que el MINEDU elabore, en el más breve plazo, un documento curricular basado en el currículo actual priorizando las competencias y capacidades imprescindibles a lograr por los estudiantes, para orientar el trabajo de recuperación de los aprendizajes insuficientemente logrados o no logrados durante estos dos años.

Sobre la base de este currículo actualizado, los docentes en equipo por I. E. podrán estructurar el proyecto educativo (de emergencia) del colegio. El tiempo de duración dependerá de las necesidades de aprendizaje que se evidencien.

Algunos puntos que creo pueden reflexionarse:

  • Por el escaso tiempo con el que, probablemente, dispondrán, se requeriría enfatizar en aspectos básicos como: comprensión lectora, producción de textos, razonamiento lógico y matemático, que son útiles y aplicables en innumerables situaciones de la vida cotidiana.
  • Para la ejercitación de la comprensión lectora puede emplearse textos de diversa temática de las otras áreas curriculares. Igualmente, la producción textual puede hacerse de esta manera.
  • Las situaciones problemáticas (problemas matemáticos) pueden abordarse desde las experiencias familiares experimentadas durante la pandemia.  
  • Me atrevo a sugerir que al documento elaborado por los docentes se le nombre «proyecto de recuperación de emergencia» para evitar confusiones con el proyecto (formal) de la I. E.

LOS DOS ROSTROS DE LA LECTURA

diciembre 31, 2013

Manuel Valdivia Rodríguez

Dios JanoEn la Roma antigua era venerado el dios Jano. Dios de los comienzos, de aquello que se iniciaba, su fiesta se celebraba  en el primer día del año (De su nombre deriva, precisamente, la palabra ianuarium, que con el tiempo dio en nuestro “enero”). Jano era representado siempre con dos rostros que extendían sus miradas en direcciones distintas. Esta imagen mitológica puede hacer visible la naturaleza de la lectura, que, siendo un solo proceso, a medida que progresa avanza en dos direcciones, consanguíneas en algunos aspectos, pero diferentes en otras: la lectura de textos literarios y la lectura de textos funcionales. Lee el resto de esta entrada »


APUNTES SOBRE LA DIVERSIFICACIÓN CURRICULAR EN LA EBR

marzo 21, 2013


Manuel Valdivia Rodríguez

libros variosEl sistema educativo peruano tiene ya vastas dimensiones. Su componente mayor, la educación básica regular, atiende a 7 millones y medio de estudiantes en poco más de 92 mil escuelas distribuidas en todo el territorio nacional, en las cuales trabajan 440 mil docentes. Cuando alcanzan dimensiones como esas los sistemas educativos necesitan instrumentos normativos destinados a asegurar el rumbo de la educación hacia propósitos nacionales compartidos y favorecer el funcionamiento armónico de la totalidad. Uno de estos instrumentos es el currículo, que interpreta los principios y fines de la educación nacional y establece el cuerpo orgánico de contenidos (capacidades, conocimientos, actitudes) que deberán ser objeto principal de la labor educativa. Lee el resto de esta entrada »