LA LETRA SRIPT EN EL REGRESO A CLASES PRESENCIALES

febrero 19, 2022

Manuel Valdivia

Siempre que he debido fundamentar el uso de la letra Script en la escuela he afirmado que es el estilo que más conviene para el aprendizaje de la escritura por niños en un momento en que su motricidad fina está en proceso de maduración. Siendo así, he sostenido que este estilo de letra debiera ser empleado en vez de las formas que se utilizan en una escritura ligada.

Como pronto la educación escolar será semipresencial, los tiempos para el aprendizaje serán menores y habrá premura para aprovechar con eficiencia los breves lapsos de que se dispondrá. Ante esta situación, la escritura con letra Script puede optimizar el uso del tiempo y contribuir con el logro de los aprendizajes esperados en todas las áreas curriculares. Un argumento más en su favor.

LA LETRA SCRIPT Y EL APRENDIZAJE DE LA LECTURA Y ESCRITURA

  • Dada la sencillez de las formas Script, los niños aprenden fácil y rápidamente su trazo. El primer trazo que aprenden los niños es el de las vocales. Ese aprendizaje será suficiente como base para la formación del trazo de las consonantes, cuya adquisición será posterior a medida que los niños avancen con la lectura y escritura. Esta característica la hace superior a las formas ligadas, pues en este caso los niños tienen que aprender y ejercitar el trazo de cada grafía antes de usarla en la escritura de palabras y frases, lo cual contradice lo que recomienda la pedagogía.

  • La escritura ligada obliga a trazar enlaces para unir una grafía con la siguiente. Los niños deben aprender la forma de cada grafía y deben saber enlazarla con la siguiente. Muchas veces los enlaces de una misma grafía son distintos según la grafía que sigue. Se puede hacer la prueba escribiendo con letra ligada las palabras ‘alma’, ‘agua’, ‘amigo’, ‘asno’ y se verá que en cada caso la unión de la vocal ‘a’ con la consonante será diferente. Justamente por eso los docentes se ven obligados a dejar ejercicios de copia de palabras (en las llamadas “planas”) porque para los niños cada palabra es nueva en su forma escrita, y no les queda otro recurso que copiar modelos. Eso no sucede con la escritura Script y los niños quedan liberados de las “planas”.
  • El alfabeto Script es empleado tanto para el aprendizaje de la lectura y de la escritura. Cuando se emplea letra ligada para la escritura, se necesita usar letra distinta, no ligada, para la lectura. En consecuencia, los niños tienen que manejar dos alfabetos diferentes: uno para leer y otro para escribir. Ello complica el aprendizaje y el docente queda obligado a programar unos momentos para la lectura y otros para la escritura, lo cual duplica el tiempo. El uso de la Script evita esa complicación.

LA LETRA SCRIPT Y POSIBILIDADES DE CORRELACION

  • Con el estilo Script se puede correlacionar la lectura con la escritura tan estrechamente que ambas se benefician mutuamente: los niños leen lo que se escribe, y escriben lo que leen. Esa correlación, ya muy positiva, puede ser ampliada cuando se la extiende al aprendizaje en otras áreas del currículo. Si, por ejemplo, en una sesión en que realiza una actividad de Ciencia y tecnología se construye una lista de animales (para la capacidad de CyT: Establece diferencias entre especies), los niños dictan los nombres y el docente los escribe con letra Script en la pizarra (para la capacidad de CyT “Registra información”); a medida que el docente escribe, los niños leen palabras que conocen porque ellos mismos las han dictado. Además, sucede que ven por primera vez en su forma escrita palabras de su vocabulario oral. Y como después hay que evaluar la lista (para ver si puede ser ampliada, si hay que introducir algún cambio, etc.)  los niños leerán nuevamente, pero prestando atención al contenido que estudian; si después deben clasificar los nombres para establecer diferencias y similitudes, los niños vuelven a leer, y volverán a leer cuando el docente haya escrito las dos listas resultantes. Si finalmente deben copiar las listas en sus cuadernos, los niños escribirán lo que se halla escrito en la pizarra, pero con plena consciencia de los significados que inscriben. Así, se habrá trabajado correlacionado dos áreas curriculares: Comunicación y Ciencia y tecnología, y se habrá dado un paso más, en forma incidental, en la lectura y escritura, todo esto favorecido por el empleo de un solo estilo de letra: el Script.

LA LETRA SCRIPT Y LA EDUCACION INTERCULTURAL BILINGUE

En las escuelas EIB la letra Script conviene por las razones expuestas. Pero hay algo más:

  • En algunas lenguas originarias (el quechua, el aimara) las oraciones esta conformadas por frases extensas, escritas casi siempre con más de nueve o diez grafías. Ejemplo tomado de un texto escolar: «Watamanta wata pukllay raymi chayamuqtin, ayllunchiskunapi kusisqa tarikunchis» (“Cada vez que llega la fiesta anual del juego nos reencontramos contentos con nuestros parientes”). Si se hace la prueba de copiar esta oración con letra ligada se comprobará que es difícil, y si es difícil para los adultos lo será más para los niños aprendices. Además, en algunas lenguas ancestrales hay palabras que se escriben con consonantes que llevan apóstrofe o vocales con diéresis, y su trazo, en consecuencia, es más sencillo con letra Script.  

LA LETRA SCRIPT Y LA LETRA LIGADA

  • Por múltiples razones -varias de las cuales han sido expuestas en este artículo- en primer grado de la Educación primaria no caben dudas en elección: se debe enseñar la lectura y la escritura con una letra no ligada, de preferencia la letra estilo Script.

Pero ¿Qué pasa en los grados siguientes?

  • Si el aprendizaje de la escritura con la letra Script ha sido bien logrado, dos grados después, a partir del tercero, los niños podrán pasar a escribir con letra ligada. Digo “pasar” porque no se trata de un nuevo aprendizaje, sino de un pasaje consistente en aprender a unir las grafías Script añadiéndoles el trazo de unión.  Después de algunos días en que los niños trabajaron con la orientación del docente, podrán escribir con una escritura ligada cada vez más fluida. La escritura producto de este pasaje tendrá dos características: (i) será una escritura derecha con muchas de sus grafías con un cuerpo redondo. Por eso hemos denominado “Redondilla escolar” al estilo ligado resultante. (ii) Los niños escribirán con mayor rapidez pero conservando legibilidad y calidad.

  • A partir de tercer grado la escritura con letra Script no será abandonada. Los alumnos seguirán empleándola para escribir rótulos en sus textos icono-verbales (mapas, ilustraciones); en sus fórmulas y gráficos de ciencias; en sus carteles; en sus mapas conceptuales; en sus títulos y subtítulos. Y para sus apuntes de clase, sus exámenes, sus trabajos escritos, emplearán la letra ligada Redondilla escolar.

  • Podrá suceder incluso que, al cabo de los años, los estudiantes quieran volver a usar la Script, como suele suceder en muchos estudiantes de postsecundaria. Además, será un recurso de ayuda para personas que comienzan a sufrir problemas de motricidad fina ocasionados por una lesión o una enfermedad.

FINAL
La adopción de la letra Script en cada escuela debe ser decidida por todos los docentes, no solo por el docente de primer grado. Debe ser así porque según los grados de la Educación Primaria los docentes tendrán responsabilidades repartidas: Los docentes de primer grado enseñarán la escritura con letra Script, los de segundo grado afianzarán su empleo hasta conseguir una escritura bastante fluida con grafías bien formadas; los de tercero conducirán el pasaje a la escritura ligada; y desde ese grado, el tercero, hasta el sexto, emplean uno u otro estilo según sus necesidades.

No tendría que haberme extendido en la fundamentación de la letra Script porque debió ser conocida y empleada en nuestro país desde hace tiempo. Creada en 1909, en Inglaterra, por el calígrafo Edward Johnston como alternativa a la letra ligada, fue pronto adoptada por las escuelas de Suiza, y escuelas de Europa y Estados Unidos. En el Perú fue instituida durante la Reforma de la Educación de los 70’, cuando fueron difundidos a nivel nacional el libro “Amigo” y sus cuadernos de escritura. Después que fue desmontada la reforma en época de Morales Bermúdez, muchos maestros dejaron de enseñarla. Sin embargo, no es tarde para asumir este estilo de letra creado expresamente para el aprendizaje de la escritura, sobre todo ahora en que se necesita aprovechar bien el tiempo y vencer las brechas abiertas por la pandemia.

                                                                                                                      Lima, febrero de 2021

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LAS ROTACIONES EN LA ESCRITURA DE LOS NIÑOS

abril 25, 2012

Manuel Valdivia Rodríguez

ImagenLa directora de un buen colegio de Lima me ha consultado el problema de una niña de segundo grado, que lee bien, incluso en la segunda lengua que se trabaja en la institución, y que construye textos, pequeñitos, sí, pero que dicen lo que quiere exponer en ellos. Todos están contentos con sus logros, pero les preocupa un hecho que los desconcierta: con frecuencia, la niña escribe palabras con alguna grafía “al revés”, incluso su propio nombre, que tiene una letra molesta que le voltea de vez en cuando. Como el problema aludido es muy frecuente en los primeros grados de muchas escuelas, he escrito una nota al respecto, con la idea de incluirla en mi blog. 

Algunos niños que se encuentran todavía en la etapa de aprendizaje de la escritura trazan ciertas grafías y números como si estos hubieran rotado sobre su eje vertical. No es raro, por ejemplo, que, al hablar sobre las partes de la cara, escriban “doca” en vez de “boca”  o que al escribir el “7” o el “4” lo hagan como si las cifras miraran para el otro lado. Por lo general, esto se produce con una sola grafía de la palabra y no con todas, y no impide que sus autores lean correctamente lo que han escrito o que resuelvan operaciones aritméticas sin que el cambio de dirección de los números afecte el hallazgo del resultado. Este fenómeno es llamado, sencillamente, rotación[1].

No obstante que son frecuentes los casos de niños que rotan grafías, no existe al presente una explicación fehaciente y definitiva sobre las causas de este fenómeno. Pueden levantarse algunas hipótesis, que conviene mencionar porque tendrían que ser tomadas en cuenta para programar una ejercitación especial orientada a superar ese problema.

–          Se trata de niños que, para reconocer un signo gráfico, toman en cuenta la forma de sus elementos más que a su dirección. Una “bolita” y una “raya” pueden bastar para trazar una “b”, que será “b” para ellos aunque hayan trazado “d”. No ven esto como problema  porque la totalidad de la palabra dice lo que ellos quieren (en el caso del ejemplo, “doca” está diciendo, para ellos, “boca”).
 

–          Se trata de niños que necesitan reforzar todavía la organización del espacio plano (el de la hoja de papel), que para efectos de la lectura y escritura debiera tener lados (izquierda, derecha; arriba, abajo) y direcciones (de izquierda a derecha, de arriba abajo). Es probable que estos niños no consigan proyectar su lateralidad al papel (i) porque no han sigo guiados para hacerlo o (ii) simplemente porque ellos mismos no son conscientes de la lateralidad en su cuerpo.

–          Puede ser que haya actuado una cierta deficiencia en el trabajo del docente durante la etapa de aprendizaje, que se puede haber mostrado en situaciones como las siguientes:

  • El profesor no reparó oportunamente en las rotaciones en que incurría algún niño. En consecuencia este formó modelos sicomotrices equivocados o inestables, que se expresan en rotaciones cuando tienen que escribir en forma independiente.
  • El docente no dedicó momentos para mostrar explícitamente a los niños la forma y dirección del trazo de las grafías, hecho frecuente en los últimos años en que se ha descuidado el aprendizaje sistemático de la escritura por influencia de teorías que abogan por la espontaneidad y rechazan la presentación de modelos (Hablo de ‘modelos’ en el sentido de demostraciones de cómo se trazan las grafías, no de figuras impresas pegadas en la pared o dibujadas en los cuadernos; y hablo de ejercitación refiriéndome a las ocasiones de escritura inteligente que organiza el docente, no de las “planas” y ejercicios de copia mecánica).
  • Si los hubo, se trabajó solo con la pizarra. Esta mención es importante porque, en casos especiales –como es este en que se sorprende una rotación- conviene trabajar mostrando a los niños la forma y dirección del trazo en sus cuadernos personales, demostrándoles el trazo en el margen de las páginas, para que puedan ver el modelo trazado por el docente y compararlo con su escritura. Esto es importante porque la memoria visual[2] mantiene una imagen tan poco tiempo que, cuando el niño ve un signo en la pizarra al bajar la mirada a su cuaderno este ya desapareció.

–          Entre las hipótesis que se pueden levantar para explicar el problema habría que incluir una posible causa oftalmológica: el astigmatismo, que dificulta la visión, puede producir incomodidad en los niños para examinar detalles en signos que no les son familiares; igualmente, la poca discriminación de fondo y forma, y así otras. 

Tal vez haya otras explicaciones, pero estas pueden ser las principales. Sea cual fuere el factor predominante en el caso de las rotaciones, son varias las decisiones que conviene tomar:

–          Asumir que se está ante un problema manejable pues se trata de niños todavía aprendices de la lectura y escritura. Solo si se mantuviera luego de la etapa de aprendizaje y después de que se han realizado sin éxito acciones pedagógicas pertinentes, se puede considerar que es un problema mayor, en cuyo caso debe ser puesto en manos especializadas.

–          Trabajar con el niño de manera que afiance la consciencia de su lateralidad, pero no tratándolo como un niño particular con alguna deficiencia que requiere de tratamiento, sino organizando actividades en que intervengan todos los niños de la sección sobre todo en los momentos de actividad física: arrojar pelotas con una u otra mano, hacer carreras saltando con uno u otro pie, jugar a las olas (que se mueven a la derecha, a la izquierda), al trencito que avanza en direcciones distintas según las órdenes del profesor, etc.

–          Reiterar prácticas en el papel, para que se organice el espacio plano de la escritura. Igualmente, no en forma de “curación” del niño solo sino con actividades con todo el grupo: dibujo dictado en papel con cuadrícula, identificación de objetos dibujados tomando en cuenta el lugar donde están (arriba a la derecha, a la izquierda y abajo, etc.), y otros.

–          Supervisar el trazo del niño atendido, mostrándole en el margen de su propio cuaderno cómo debe ser el trazo de las grafías.

–          Proponer breves ejercicios “reparadores” – al niño atendido y en general a todos los niños- como la copia de “trabalenguas” escritos, que no son otra cosa que frases forzadas donde abunda la grafía problemática (“usaba botas y botines de b­uen tamaño”, “tapó el dado con el dedo”, la escritura de listas de palabras (nombres, por lo general) que contengan la grafía que preocupa,  etc.

Hay algo que no se debe hacer, sin embargo:

–          Pensar que se está ante un caso de dislexia (La dislexia es una situación mucho más complicada, que no puede ser diagnosticada por el docente sino por un especialista). 

–          Atribuir el problema al estilo de letra que se empleó para el aprendizaje de la escritura. Si bien las rotaciones aparecen con más frecuencia cuando se escribe en forma no ligada, esto no quiere decir que el estilo de letra sea el causante.  Lo que sucede en que la escritura no ligada está dando oportunidad para que se exhiban problemas que de otra manera no habrían sido vistos o que podrían afectar de otros modos en las situaciones en que se usa la escritura ligada.

–          Compadecer al niño como un alumno candidato a tratamiento especializado. Lo peor que puede suceder es hacer sentir mal a un niño que ha dado muestras de tener un desarrollo escolar normal. Más aún, afectarlo “bajándole la nota” por un accidente de trazo en una situación donde importa más la construcción de un texto. 

Nota. No debe llamar la atención que este problema aparezca en palabras familiares para el niño como pueden ser su nombre o apellido, como sucede con la niña de que hablamos al inicio. Por el contrario: la familiaridad trae por consecuencia una mayor automaticidad en la escritura y por lo tanto un menor cuidado.


[1] Algunos autores usan como sinónimo la frase “escritura en espejo”. Pienso que esta sinonimia no conviene. En sentido estricto, trazar una letra no es escribir. Se escribe palabras, frases, oraciones; las grafías se dibujan o, mejor, se trazan. La “escritura en espejo” es un fenómeno más complejo y probablemente con otras causas que la rotación, que se presenta en algunos aprendices, o en personas que ya escribían desde antes en dirección correcta y que pierden esa capacidad por causa de algún desorden cerebral. Incluso hay casos similares al de Leonardo Da Vinci, que era diestro con ambas manos, y escribía cuando quería en un sentido o en otro. 

[2] Usaremos esta fórmula general, “memoria visual”, para no entrar en fórmulas más delicadas que necesitarían de explicaciones que extenderían mucho este comentario. Es caso de “memoria icónica”, “memoria léxica”, y otros.


PASTELERO A TUS PASTELES: ¿ESCRITURA EN LA EDUCACIÓN INICIAL?

febrero 21, 2011

Manuel Valdivia Rodríguez

Tenemos que reconocerlo. Los niños de segundo grado de Educación Primaria no alcanzan a leer como se espera para su edad[1]. No cabe duda de que se ha llegado a esa lamentable situación por obra de varios factores. Uno de ellos puede ser la desarticulación entre la Educación Inicial y la Primaria, que supuestamente debió asegurarse hace casi veinte años, cuando en 1992 se inició el proceso de articulación entre los dos niveles.

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