UNA METODOLOGÍA PARA LA LECTURA FUERA DE AULA

Manuel Valdivia Rodríguez

LacauEn 1966, la editorial Kapelusz publicó un excelente libro de María Hortensia Lacau, escritora y maestra argentina: Didáctica de la lectura creadora. Ella, que escribió muchos libros de narración y poesía para niños, dedicó este para hacer conocer un método que ideó a fin de conseguir que los alumnos leyeran obras literarias fuera de aula (lo que sería el Plan Lector tan en boga en nuestros días) pero que lo hicieran adentrándose en los hechos y personajes sin socavar el disfrute que se consigue con la lectura. Ella no aprobaba las fichas que se acostumbra deben llenar los estudiantes como prueba de que han leído las obras encargadas y rechazaba los resúmenes que se piden con el mismo fin. Considerando que estos mecanismos de trabajo adicional desalientan el contacto con las obras literarias, buscó un procedimiento distinto, y felizmente lo halló. Después de ponerlo en práctica en las escuelas donde enseño, sistematizó su propuesta y escribió el libro que he mencionado. Tuve la fortuna de conocerlo oportunamente y, como entonces era profesor en secciones de secundaria en el colegio donde inicié mi carrera docente, decidí aplicarlo. Sé, por eso, que el método es bueno. Ahora es casi imposible conseguir el libro. Por eso comparto los lineamientos metodológicos principales expuestos en él. María Hortensia Lacau falleció en 2006, a los 94 años. Difundir su propuesta de trabajo y promover su empleo es la forma como rindo homenaje a su memoria.[1]

El procedimiento en pocas líneas

Se trata de conseguir que los alumnos lean en su hogar, durante un año escolar, un conjunto de obras literarias mediante un sistema de rotación que hace posible que cada alumno adquiera solo un libro pero lea varios. Para impulsar una lectura cuidadosa y comprobar que esta fue hecha con el cuidado necesario, el docente encarga trabajos personales de creación que luego son compartidos y leídos en clase. El procedimiento implica la organización de grupos de estudiantes.

La selección de los títulos y formación de grupos

La propuesta supone la lectura fuera de aula de varios libros. Seis puede ser un número adecuado. Naturalmente se trata de libros breves, de preferencia novelas[2]. Se escogen obras que se encuentran fácilmente en librerías o supermercados.

Con el alumnado de la sección, se forman seis grupos (tantos grupos como libros van a ser leídos). Si son, por ejemplo, 30 alumnos habría en consecuencia grupos de 5 alumnos (5 x 6).

Los cinco alumnos de un primer grupo deben adquirir ejemplares de un mismo título. Lo mismo deben hacer los alumnos de los otros grupos, comprando ejemplares de otros títulos. Se tendrá, entonces, 5 ejemplares de cada título.

Cronograma de lectura

Se establece un cronograma de lectura, considerando el tiempo necesario para leer, para escribir las tares y para hacerlas conocer en la sección. Entre cuatro y seis semanas puede ser un tiempo prudencial. El cronograma puede ser establecido en acuerdo con los estudiantes, tomando en cuenta momentos durante los cuales hay menos compromisos (exámenes, preparación de la feria de ciencias, etc.). Como se trata de 6 títulos, en el año escolar habrá 6 períodos de lectura.

Secuencia de lectura

Para que se entienda la explicación, numeraré los grupos (1, 2, 3, 4, 5, 6) y denominaré los títulos con letras (A, B, C, D, E, F)[3].

En el primer período de lectura, los alumnos del grupo 1 leen el título “A”, mientras los del grupo 2 leen el título “B”, los del grupo 3 el título “C”, etc.

En el segundo período, los libros circulan entre los grupos. Los alumnos del grupo 1 leen el título “F” (que fue leído por el grupo 6); los del grupo 2 leen el título “A” (que fue leído por el grupo 1); los del grupo 3, el título “B”; y a así, sucesivamente.

Al cabo del programa todos los alumnos habrán leído los 6 libros, pero no en el mismo momento.

 circuito de lectura

(Para leer este diagrama se deberá considerar que lo que circula por los grupos son los títulos de los libros)

Las tareas post lectura

Como se dijo antes, no se trata de dejar tareas como llenado de fichas o presentación de resúmenes. Mucho menos de vocabularios con palabras nuevas. Se trata, más bien, de tareas que inciten a la creación a partir de la lectura.

Son tareas de pocas páginas, que cambian –esto es  muy importante- en cada período de lectura.

Las tareas que se puede “inventar” son muchas, dependiendo de la imaginación del docente. Algunas de las mencionadas por María Hortensia Lacau, son las siguientes:

–          Carta del lector al autor (o carta a alguno de los personajes) o carta de un personaje al autor de la novela.

–          Retrato físico y moral de un personaje, muchos años después.

–          Relato de una parte de lo narrado pero con un desenlace diferente.

–          Relato de una parte pero como si se hubiera sido actor en la acción narrada.

–          Relato de algún hecho de un personaje pero que no sucedió en la novela.

–          Comentario (favorable o no) de la actuación de un personaje

–          Diálogo entre dos personajes varios años después.

–          Monólogo: lo que pensaba un personaje en un momento de lo narrado.

–          Regreso de un personaje al lugar donde sucedió algún pasaje de lo narrado y descripción de ese lugar.

–          Comentario diciendo lo que se piensa del autor de la novela.

–          Etc, etc.[4]

Como se ve, las tareas que deben cumplir los estudiantes son muy distintas de los resúmenes o las fichas. Son tareas de creación. Para María Hortensia Lacau, la lectura debía ser  creadora –como en efecto lo es cuando se lee de verdad, poniendo en juego la imaginación. La mejor manera de conseguir esto es proponer tareas como las expuestas, que retan las capacidades de imaginación y creación de los estudiantes.

Rotación de los libros y cambio de las tareas

En el primer período de lectura, todos los alumnos de un grupo realizan la misma tarea (por ejemplo, todos le escriben una carta al autor). Pero en el período siguiente, los alumnos del grupo que sigue, leyendo el mismo libro, hacen, todos, una tarea diferente (Retrato físico y moral de un personaje varios años después). Así, al término del programa, todos los alumnos han leído los mismos libros, pero no han hecho las mismas tareas.

Ganancias del procedimiento

–          Los alumnos leen varios títulos en un año sin experimentar la sensación de que están haciendo tareas repetitivas.

–          Los alumnos realizan tareas creativas que los acercan mucho a la literatura y a lo que puede ser una actitud de creación.

–          Al interior de cada grupo se producen espontáneamente intercambios nacidos de la lectura, los cuales se reproducen a lo largo del año entre todos.

–          Los alumnos incrementan su bagaje cultural en el sentido de que conocen autores y estilos diferentes, e idealmente quedan estimulados para continuar leyendo por su cuenta.

–          Los alumnos leen varios libros haciendo el gasto de comprar uno solo. Buscan la manera de conservar en buen estado los libros que leen, sabiendo que son ajenos[5].

Un ejemplo

Imaginemos que se va a leer 6 libros: Marianela (B. Pérez Galdós); El viejo y el mar (E. Hemingway); Los Perros Hambrientos (C. Alegría); Crónica de una muerte anunciada (g. García Márquez); La perla (J. Steinbeck); El libro de la selva (R. Kipling). Se muestra en este ejemplo cómo, al rotar los títulos, las tareas son distintas. No se vuelve a hacer la misma tarea que ejecutó el grupo anterior.

Tareas para el primer periodo

Gupo 1. (Marianela) Marianela, veinte años después.

Grupo 2. (El viejo y el mar) Carta de Hemingway a los alumnos del colegio: Por qué escribí este relato.

Grupo 3. (Los perros hambrientos): Qué piensa la perra Wanka sobre los miembros de la familia de Simón Robles.

Tareas para el segundo período

Grupo 1. (El libro de la selva) Qué parecidos y diferencias hay entre Mowli y los demás lobos.

Grupo 2. (Marianela) Pablo, ya anciano, reflexiona sobre su comportamiento con Marianela.

Grupo 3. (El viejo y el mar) Un día de la vida de Santiago, el viejo pescador.

Una variante experimentada en el colegio América

Dije antes que había aplicado este procedimiento en un colegio, cuando estaba a cargo del curso de Literatura en cuarto de secundaria. La variante que introduje en la propuesta de Hortensia Lacau consistió en lo siguiente. Al término de un período, los alumnos de cada grupo entregaban un cuadernillo con sus cinco o seis trabajos, a manera de una revista manuscrita (esa era la regla: que los trabajos fueran manuscritos), y que al armar la revista le añadieran una carátula. En el primer período teníamos, entonces, seis revistas; en el segundo período, otras seis, y así, sucesivamente. Los estudiantes, varones y mujeres, se esforzaban por entregar sus trabajos bien caligrafiados, con marcos, con ilustraciones, con portadas a las que incluso les agregaban datos editoriales. Y las revistas se quedaban en el salón de clase. Era fácil ver cómo circulaban las revistas, cómo se agrupaban varios estudiantes para leer entre sonrisas lo que habían escrito sus compañeros. Incluso había casos en que, aun antes de terminar un período, algún alumno se me acercaba para recomendarme que no dejara de leer lo que había escrito un compañero suyo. La experiencia fue buena, pero no imaginé entonces que llegaría un momento en que la compartiría, como ahora lo hago, con muchos lectores. En esa época no había fotocopiadoras, y por eso no guardé copias de los trabajos de mis estudiantes. Hasta ahora recuerdo con afecto una revista, que recogía los trabajos sobre Marianela. La tarea era imaginar un juicio a Pablo, el muchacho que se alejó de Marianela. Por su propia cuenta los muchachos del grupo se organizaron y se repartieron papeles: uno fue el fiscal, otro el abogado defensor, otro Marianela, otro Pablo, otro un testigo. Cada uno escribió su respectivo alegato. No lo pensé así, pero salió muy bien.

 

 

 

 

[1] Me inicié como profesor en el Colegio América del Callao (Perú). Debo mucho a Hortensia Lacau, pues en esa época usé como libros de consulta los textos de Lenguaje que ella escribió con Mabel Manacorda de Rosetti, que también editaba Kapelusz. En estos textos, las autoras usaban como ejemplos de usos gramaticales citas de autores hispanoamericanos. Me placía mucho leer estos ejemplos y estudiar, de paso, las nociones de teoría.

[2] En mi experiencia comprobé que el procedimiento no funciona con libros de cuentos ni de poesía. Solo recuerdo los títulos de algunas novelas que leyeron mis alumnos: Marianela (Benito Pérez Galdós), El viejo y el mar (Hemingway), Tomás Rueda (Azorín), Los perros hambrientos (Ciro Alegría). Incluí una obra de teatro: Mariana Pineda (Lorca), y funcionó bien. En esos años aún no se había producido el Boom literario latinoamericano ni se habían producido los textos que ahora existen gracias a la respuesta editorial al Plan lector, que no solo se ejecuta en Perú. Ahora hay mucho más que elegir.

[3] Lamento no citar las explicaciones de María Hortensia Lacau. Hace más de 30 años que leí su libro y en este largo transcurso he perdido mi ejemplar (o andará extraviado en mi biblioteca, jugando a las escondidas conmigo).

[4] No recuerdo si estas fueron exactamente las tareas que propuso María Hortensia Lacau o las que propuse a mis alumnos. Y confieso que no sé si algunas las estoy inventando ahora. Pero esa es la idea de lo que se sugiere.

[5] En mi experiencia en el Colegio América fue posible que el colegio comparara las colecciones de los libros. De ese modo se aseguró que todos dispusieran de los libros necesarios. Esta puede ser una buena opción.

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24 Responses to UNA METODOLOGÍA PARA LA LECTURA FUERA DE AULA

  1. ROBERTO PANTIGOZO ALATA dice:

    maestro gracias por el texto muy buena lectura para reflexionar

    • ANA ESTHER TANG ALMEIDA dice:

      Interesante propuesta, soy maestra de literatura y, en el año 1995, leyeron mis alumnas del colegio “Esther Festini de Ramos Ocampo” (Comas), también 6 o 7 obras, siguiendo la propuesta de usted. Pero las actividades no fueron las mismas.. Resulta muy motivador..A usted lo he conocido en una capacitación de Editorial Bruño, hace como 15 años, profesor Valdivia, tengo su libro de texto.Muy bueno, también.
      Gracias
      Anma Tang Almeida

      • Manuel Valdivia Rodríguez dice:

        Le agradezco mucho su comentario y sus recuerdos. Me alegra que haya aplicado la metodología creada por esa gran maestra que fue Hortensia Lacau, y que tenga el libro que escribí con mi grana amigo Mario Fernández. En efecto, las actividades no son las mismas, porque, como dije en el artículo, escribo de memoria, pues he extraviado el libro de la maestra argentina.
        La invito a suscribirse a mi blog, pues seguiré escribiendo para impuylsar una reforma en la enseñanza y aprendizaje del lenguaje. Reciba un saludo afectuoso.

      • Manuel Valdivia Rodríguez dice:

        Así es, Ana. En el artículo lo confieso. Las actividades que incluyo no son seguramente las mismas que he aplicado en el América y de que he hablado en mis charlas. Pero qué importa. El hecho es que actúa la metodología. Qué grato saber que me recuerda y que tenga un libro mío publicado hace tiempo. Abrazos.

      • Manuel Valdivia Rodríguez dice:

        Me alegra mucho que nos reencontremos, aunque vía virtual, Esther. Vale la pena que repita su experiencia del Esther Festini. Saludos cordiales.

    • Manuel Valdivia Rodríguez dice:

      Gracias, Roberto.

  2. samuelparedes tomero dice:

    Recuerdo que en la secundaria, intercambiábamos, los pocos libros del que disponíamos entre los amigos del bario y que compartíamos las aulas luzuriaguinas. Por lo menos n os hizo amar la lectura, si intuitivamente nos valió en método, no dudo que aplicado con criterio planificado lo será mejor, como mejores resultados. Hoy, en otras circunstancias de la vida, lo aplicará entre los niños que circundan mi otoño-

    • Manuel Valdivia Rodríguez dice:

      Lograr que, gracias a nuestra acción docente, niños y jóvenes se acercaran a la literatura es ya un buen premio para los años otoñales, Samuel. Gracias por su mensaje.

  3. Martha Elena Piscoya Chirinos dice:

    Interesante el procedimiento, nada monótono, espero aplicarlo en los alumnos de primaria, y conseguir resultados como el gusto a leer y la creatividad

    • Manuel Valdivia Rodríguez dice:

      Sí, el procedimiento da excelentes resultados. Lo probé con alumnos de cuarto de secundaria. Será interesante saber cómo va con niños de primaria. Estaremos pendientes de su experiencia. Saludos.

      • He tenido la gran satisfacción de recibir este artículo sobre la obra en mención y, en función de ello, se me ha ocurrido una idea de cómo aplicar la metodología en otras áreas curriculares, la cual tendría que ser perfeccionada o recreada por cada docente en particular:
        “Gracias por darme a conocer una metodología de lectura muy interesante, que si bien se relaciona con obras de literatura, también se podría aplicar a lecturas de obras relacionadas con otros campos del saber y la actividad humana, es decir, buscar obras o información acerca de tópicos que se conecten con los conocimientos de otras especialidades o áreas, a fin de propiciar el empleo de dicha metodología. Incluso, el docente podría extraer ciertos artículos y con el apoyo de la fotocopiadora promover que los estudiantes de cada grupo puedan contar con los ejemplares necesarios para su rotación después de un tiempo prudencial. De esta forma, cada estudiante podría tener el ejemplar fotocopiado de un determinado artículo y, a cambio de ello, se le podría pedir que busque un artículo sobre otro tema y que en torno a ambos realice tareas creativas como las que sugiere la metodología u otras por recomendación del docente o a iniciativa de cada grupo de estudiantes. El ejemplar impreso de cada articulo proporcionado por el profesor, más el artículo seleccionado por cada estudiante y las cartillas con las tareas de cada grupo bien podrían servir para armar una biblioteca de aula”.
        Atte.
        Prof. Alberto Medina Ardiles

      • Manuel Valdivia Rodríguez dice:

        Estupendo, amigo Medina. Muchas gracias. Comparto su comentario y su sugerencia, que constituye un reto par los colegas docentes. En el fondo, la suya es una vía por la que se construye la pedagogía: una solución exitosa para un campo podría ser aplicada, con los ajustes del caso, a otro campo. Sin duda todo se enriquecería.
        Lo animo a probar con sus alumnos y a contar su experiencia. Encontraríamos el medio de difundirla. Mi correo particular es mvreduc@yahoo.com
        Saludos

  4. gavina dice:

    Gracias Manuel por compartir tu producción. Es un tema que también me quita el sueño y me anima a buscar nuevas rutas para lograr el objetivo.
    Un abrazo, gavina

  5. Muy bueno, gracias Manuel por compartirnos estas experiencias que, personalmente, me fortalecen en la tarea de orientar a los docentes.

    Un fuerte abrazo maestro, que tengas un excelente día!

    • Manuel Valdivia Rodríguez dice:

      Apreciada Magaly: Con labores distintas, trabajamos por lo mismo: apoyar a los profesores en su tarea.
      Un gran abrazo por el Día del Maestro.
      Manuel

      • ESPERANZA CIUDAD G´´OMEZ dice:

        Estimado Profesor Valdivia. En realidad no tengo el placer de conocerlo personalmente, pero si tengo la dicha de conocerlo espiritualmente, y que alegría encontrar en el camino de la vida a personas como Ud. que comparten sus experiencias en aras de mejorar nuestro desempeño docente. Muchas gracias por compartir sus sabias y enriquecedoras experiencias. Dios mediante espero aplicar este técnica en mis alumnos de primaria, y conseguir resultados satisfactorios como la pasión por leer y la creatividad.

        Felíz Día Maestro y muchas Bendiciones, hoy y siempre

      • Manuel Valdivia Rodríguez dice:

        Apreciada Esperanza. Sus palabras son de veras alentadoras. La propuesta de Hortensia Lacau fue hecha para escuelas secundarias, pero es factible aplicarla, con los ajustes correspondientes, al trabajo con niños. Hga la prueba de aplicar los principios de esta metodología en su trabajo con niños. Es seguro que darán buen fruto. Y cuéntenos su experiencia. Saludos.

      • Manuel Valdivia Rodríguez dice:

        Perdone, Esperanza, que haya demorado en agradecer sus generosas palabras. Soy maestro como usted y solo quiero compartir la experiencia y conocimiento de un ya largo recorrido. Me alegra mucho que los textos que envío le sean útiles. Ese es mi propósito. Saludos cordiales.

  6. Raúl dice:

    MANUEL ,GRACIAS POR TUS ARTÍCULOS Y COMENTARIOS lo IMPORTANTE ES QUE EXPERIMENTEMOS SIEMPRE . LA EXPERIENCIA QUE NARRAS ,PARA LOGRAR MEJORES NIVELES DE LECTURA,ES VALIOSA .
    UN ABRAZO POR EL DÍA DEL MAESTRO ,DE IGUAL MANERA PARA ANA.

  7. Wilmer dice:

    Una propuesta que no debemos de perder de vista. Daniel Cassany dice que una estrategia para desarrollar la comprensión lectora es la creación. Creo que ambas ideas caminan por un sendero que hay que explotar. Lo intentaré

    • Manuel Valdivia Rodríguez dice:

      Inténtelo, Wilmer. Parece ser que mayor lectura no conduce necesariamente a una mejora de la redacción; pero es seguro que una mejora en las capacidades de producción de textos consigue un efecto favorable en la lectura. Inténtelo y describa su experiencia. Saludos.

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