NO SOLO LA LECTURA

Manuel Valdivia Rodríguez

Muchachita leyendoEn estos tiempos hemos recibido múltiples noticias referentes a la calidad de la lectura de nuestros escolares, sean niños o adolescentes. La evaluación del programa PISA nos dice que los estudiantes casi a punto de terminar su educación secundaria tienen grandes deficiencias de lectura y las evaluaciones censales que realizamos en niños de segundo grado nos informan que ese problema se muestra ya desde el comienzo de la escolaridad. Los estudiantes aprenden a leer regular o mal y esa situación se mantiene y empeora en los años y ciclos siguientes. Esa es la realidad. Por supuesto, intentamos hacer algo: promovemos un plan lector, entregamos libros para bibliotecas de aula, evaluamos la calidad de la lectura de los maestros, incluimos asuntos de lectura en las capacitaciones de docentes, etc. Sin embargo, pasado el tiempo, constatamos que la situación sigue igual o que mejora levemente. ¿Por qué pasa esto? Sin duda hay muchas causas, varias de ellas difíciles de superar. Una de ellas, quizás la más manejable, es que, sin hacerlo bien, nos concentramos en la lectura atendiendo un solo un aspecto de un plano mayor, que es el desarrollo integral del lenguaje. Ese es el punto que conviene examinar ahora.

Para el hombre contemporáneo, el lenguaje está constituido por cuatro esferas que se interrelacionan estrechamente: escuchar, hablar; leer, escribir[1].

LENGUAJE                         

Si leemos el cuadro en dirección de las manecillas de los relojes de esfera podremos apreciar algunos elementos de la relación. Desde el nacimiento, o antes, el niño escucha  a su madre y a otros miembros de su entorno familiar. Así, va tomando contacto con los patrones de entonación, las palabras, los fonemas, la sintaxis de la lengua que después será su lengua materna; pronto comenzará con sus balbuceos hasta que llegará a hablar haciendo uso de lo que aprendió escuchando para  aprovechar su lenguaje en funciones de importancia vital: conseguir lo que desea, hacer que los otros lo atiendan, relacionarse con sus parientes y expresar lo que siente[2]. Con aquello de que se apropió escuchando y hablando, aprenderá a leer, lo cual será, básicamente, un encontrar en lo escrito lo que ya conocía en forma oral. Pero al leer, adquirirá elementos que pronto usará al momento de escribir  para exponer contenidos valiéndose de la escritura: el orden de las palabras, la puntuación, la ortografía, el vocabulario.

Pero ese ciclo –de por sí suficientemente valioso- podrá seguir la dirección contraria: Al escribir, el niño irá fortaleciendo estructuras gramaticales y textuales que aprenderá mejor porque la escritura le exige un gran esfuerzo de reflexión y consciencia de su lenguaje, y con ello irá mejor armado para examinar los textos que decide leer; la lectura irá ordenando su pensamiento, enriqueciendo su vocabulario y profundizando sus conocimientos, gracias a lo cual tendrá un mejor desenvolvimiento en el hablar en breves acciones discursivas y con todo ello llegará a un escuchar crítico y analítico.

Estos ciclos – que se concretan simultáneamente en las dos direcciones- fortalecen las capacidades de lenguaje del niño, siempre y cuando las cuatro esferas del lenguaje sean atendidas sistemáticamente en la escuela, procurando que se produzca una correlación lo más rica y frecuente posible. Por eso hemos hablado de un enfoque integral, que debe ser puesto en juego desde los días en que los niños asisten por primera vez a la escuela hasta los momentos en que ya avizoran un futuro de trabajo, educación y vida social ya fuera de la escuela. Un tratamiento parcial, atendiendo solo uno o dos de los cuatro aspectos del lenguaje, será siempre muy débil y no conseguirá sacarnos del pozo.

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[1] En realidad la trama es más compleja, pues estas cuatro esferas se desenvuelven en íntima relación por lo menos con el pensamiento y el saber. Por ahora, no nos complicaremos con ello y nos mantendremos en esta relación un tanto de superficie.

[2] Cf. Halliday. Funciones del lenguaje: inicialmente instrumental, reguladora, interaccional y personal, y después también heurística e informativa.

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3 Responses to NO SOLO LA LECTURA

  1. Raquel Tolentino dice:

    Muy interesante su enfoque, considero que teniendo en cuenta estos aspectos superaremos los problemas de comprensión lectora que aqueja a nuestra educación que sin duda afecta también al desarrollo lógico matemático que es otro problema que no superamos.

    • Manuel Valdivia Rodríguez dice:

      Es probable que haya una sinergia entre leer mejor y tener un mejor desempeño lógico matemático. Ambos campos se apoyan, seguramente.. Saludos, Raquel.

  2. Aurora Catalina Mujica Muñoz. dice:

    Aurora Mujica Muñoz dice:
    Muy interesante sus alcances voy a practicar las cuatro esferas del lenguaje para superar el problema de la comprensión lectora

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