MARIO BENEDETTI: LA RESPONSABILIDAD DE LOS INTELECTUALES

Por Manuel Valdivia Rodríguez

Benedetti 2Mario Benedetti no está más con nosotros: murió a los 88 años, en su país, en el presente mes de mayo de 2009. Él había escrito: “Es imposible retener el tiempo. No hay nada ni nadie que lo pueda frenar en su curso inexorable”. Y así fue. Pero nos queda su obra escrita, y nos queda su pensamiento, que estará vigente en la medida en que le demos vida. Escribió poemas, cuentos, novelas, ensayos, dramas teatrales, artículos periodísticos; hizo lecturas públicas de su poesía, concedió entrevistas, pronunció conferencias, todo en el marco de una vida azarosa en la que fue perseguido muchas veces por las dictaduras que enlutaron la historia latinoamericana en las décadas pasadas. Esta dilatada obra que suma más de ochenta libros, muchas veces reimpresos y traducidos, está cruzada por algunas notas vertebradoras: el amor, que tiñe sobre todo su poesía; el desasosiego frente la injusticia social; la tenaz apuesta por la democracia; el pensamiento siempre apuntando a la América nuestra, como llamó José Martí a América Latina.

Al decir de la estudiosa argentina, Remedios Mataix, Benedetti fue “un escritor comprometido, pero también comprometedor”. Es verdad: en los textos de Benedettí aparecen siempre no solo las declaraciones de su posición personal sino también el reclamo a los otros, principalmente a los intelectuales, para que tomen conciencia de la realidad latinoamericana y se pongan del lado de los más postergados.

Benedettí residió por un tiempo breve en Lima, en 1975. Por entonces o antes, conoció la obra de otro gran humanista, Augusto Salazar Bondy, que había escrito textos fundamentales para entender la realidad de entonces (y aun la de ahora): La cultura de la dominación (1968), Entre Escila y Caribdis (1969) y Bartolomé o de la dominación(1974, publicación póstuma). El pensamiento de nuestro filósofo fue iluminador para Benedetti, que asumió como herramientas de su trabajo crítico los conceptos de cultura de la dominación y cultura liberadora, enunciados por Salazar Bondy. Ya con esos conceptos, Benedetti decía: “El carácter promedial de una cultura no lo forman solo las cumbres, sino también sus llanos. Y en el contexto latinoamericano esos llanos son el analfabetismo, la educación vedada para grandes sectores de población, y aun la proliferación de neoanalfabetos… ”. Es que para entonces ya se había disparado el boom de la literatura hispanoamericana (Vargas Llosa, García Márquez, Cortázar…) con nombres que se sumaban a los del momento inmediatamente anterior (Rulfo, Roa Bastos, Onetti, Arguedas, Sábato…), y conformaba una cadena de cumbres tan majestuosa como los Andes. Pero estaban los llanos. Benedetti veía en esto un problema, no de educación sino de justicia. Él, que tantas veces apoyó su pensamiento en los textos de Henríquez Ureña, habría suscrito sin vacilar lo que decía el maestro dominicano: “Ensanchemos el campo espiritual: demos el alfabeto a todos los hombres; demos a cada uno los instrumentos mejores para trabajar en bien de todos; esforcémonos por acercarnos a la justicia social y a la libertad verdadera; avancemos, en fin, hacia nuestra utopía” (Seis ensayos en busca de nuestra expresión, 1928).

Benedettí adhirió las ideas de nuestro Salazar Bondy, que sostenía con firmeza la necesidad de superar la cultura de la dominación, pero advertía: “Una de las riesgosas ventajas que nos proporciona nuestra voluntad de construir una cultura de la liberación, es que si bien podemos transformar, mejorándolas, las relaciones heredadas (de Europa o de cualquier parte), también podemos crear relaciones nuevas, que establezcan una circulación más dinámica, más humana, más justa y más imaginativa, entre el escritor, el crítico y el lector”. Cabría, sin embargo, preguntarse si esto que dice Benedetti alcanza solo al “escritor, el crítico y el lector”, y si no puede ser también el compromiso de los maestros y de los técnicos que trabajan por la educación. La educación que ofrece una sociedad es, a fin de cuentas, un esfuerzo por ayudar a cada uno a ir más allá, por cimentar en cada individuo sus calidades de persona. Tal vez es ese uno de los ingredientes que faltan en nuestra educación: el compromiso de quienes trabajan en esta esfera social, orientado a los más pobres, que apenas pueden satisfacer necesidades vitales, para que se vean liberados de la pobreza y tengan despejado el camino al perfeccionamiento espiritual. En homenaje de Benedetti será bueno recordar el verso de Paul Eluard: “Para todos pan, para todos rosas”, que es, en suma, lo que el gran escritor uruguayo anhelaba.


[1] Ver “El escritor y la crítica en el contexto del subdesarrollo”. En El recurso del supremo patriarca. México, Nueva Imagen, 1979.

4 respuestas a MARIO BENEDETTI: LA RESPONSABILIDAD DE LOS INTELECTUALES

  1. paloma dice:

    Excelente trabajo, Manuel! Que econtinuen los éxitos en el mundo de las TIC.

    • Manuel Valdivia Rodríguez dice:

      Hola, Paloma:

      Me alegra tu mensaje, pues viene de España. Estoy convenciéndome cada vez más de lo importantes que pueden ser los espacios de la Internet para compartir ideas, y al hacerlo, pensar en comunión con otros.

      Un abrazo

      Manuel

  2. Fernando dice:

    Manuel:
    Interesante el comentario sobre Benedetti en Lima, y su compromiso por equidad en educación, como un asunto de justicia. Gran homenaje a un hombre que vivió en el exilio y que nos regaló tantos poemas de una sensibilidad exquisita…

    Fernando Bolaños
    http://intrigapersonal.wordpress.com

    • Manuel Valdivia Rodríguez dice:

      Hola, Fernando.
      Benedetti estuvo poco tiempo en Lima. El Gobierno de Morales Bermúdez nos privó de tenerlo más tiempo. Trabajó con Paco Moncloa, gran periodista y editor. Te acompaño en la admiración por los poemas de este gran latinoamericano, tan comprometido con la lucha por la justicia social, que nos ha dejado poemas de amor ya eternos.
      Un abrazo,
      Manuel

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: