DE LA ORACIÓN A LAS PALABRAS… Y LAS SÍLABAS

Manuel Valdivia Rodríguez

Texto complejoEn el marco de un método de base oracional, empezamos cada unidad trabajando con una oración que hemos denominado “oración base”[1], lo que nos permite (i) proporcionar a los niños ocasión para enriquecer su vocabulario visual con palabras de contenido y palabras funcionales y (ii) poner en ejercicio su capacidad de comprensión de mensajes escritos. El paso siguiente es trabajar a partir de ese punto para llegar a unidades menores que la oración: palabras y sílabas con una aproximación a las grafías. La intención de este paso es que los niños adquieran estrategias de desciframiento, con las cuales pueden ser más autónomos en el proceso de aprendizaje y desarrollo de la lectura. De no ser así, cada vez que encuentren por primera vez una palabra, tendrán que recurrir a otra persona para que les aclare “que es lo que dice allí”.

Con el procedimiento que hemos descrito, los niños habrán leído y examinado varias oraciones construidas con las palabras que conocen. Una de ellas puede ser escogida como la palabra generadora del momento siguiente.

La oración base que nos ha servido como ejemplo fue “el papá juega con el niño”. Nos conviene tomar de ella una palabra altamente significativa: “papá”. Es sencilla, y está formada por dos sílabas parecidas (una de ellas tiene tilde). Esta será nuestra “palabra generadora”

A manera de repasar lo hecho, trabajamos de nuevo con la oración, armada con los carteles. La leen los niños, la comentan. Tomamos del grupo el cartel de la palabra que vamos a aprovechar (papá) y hacemos con los niños un examen fonético de esta palabra. ¿Cuántos sonidos escuchamos? Dos: ‘pa – pa’. El primer sonido que escuchamos es ‘pa’; el segundo también es ‘pa’. Entonces esta palabra tiene dos sílabas (No importa si usamos ese término). Si se quiere, para hacer más notoria la conformación en sílabas, tomamos un cartel y lo cortamos en dos partes, cada una con una sílaba.

Trabajamos entonces con el cartel silábico que nos ha quedado: “¿Qué “dice” allí?[2], “Dice /pa/ ”. Escribimos en la pizarra la sílaba ‘pa’ utilizando el mismo estilo de letra que el usado en el cartel[3]. Trabajando con los niños les hacemos notar que la sílaba ‘pa’ se halla al comienzo de la palabra ‘papá’ (Escribimos esta palabra).

Pero hay otras palabras que comienzan con /pa/: Por ejemplo, palabras como ‘pato’, ‘paloma’, ‘palo’, ‘pañuelo’… (No nos conviene una lista muy grande; bastan tres o cuatro palabras). Cada vez se destaca artificialmente la sílaba ‘pa’; incluso se pide que los niños repitan las palabras. En una segunda vuelta se emplean los mismos ejemplos y se procede a escribir las palabras en la pizarra, en columna, para que los niños reconozcan la sílaba “estudiada” (No importa si los niños no reconocen las otras sílabas de las palabras. Luego veremos que esto también es útil):

                                         /pa/

                                          pato
paloma
palo
pañuelo

(Este procedimiento –escribir palabras que pueden no ser conocidas en su forma escrita por los niños, destacando la sílaba inicial conocida será muy importante para que los niños aprendan a tomar las primeras sílabas como indicio para descifrar palabras. Por eso conviene emplearlos desde ahora).

Aprovechando más el material disponible, examinar el caso de una palabra que se puede formar repitiendo la sílaba conocida (papa), que se presta para un comentario especial. Presentar esa repetición en forma oral y luego en forma escrita. Mostrar que si se le pone una tilde a la segunda sílaba se tiene la palabra ‘papá’:

                                             papa    papá

Trabajar de con otra sílaba: ‘pe’. Mostrar que esa sílaba está en palabras como ‘pelota’, ‘pelo’, ‘pedir’. Llegar a la palabra ‘pepa’ (de las frutas), que se construye repitiendo sílabas conocidas.

Si se desea, se puede mencionar el nombre ‘Pepe’, advirtiendo que se escribe así, con inicial mayúscula, porque es el nombre de una persona. Es posible, entonces, escribir en la pizarra oraciones como:

                                             Pepe juega.
Pepe juega con su papá.
el papá juega con Pepe.

La palabra ‘papá’ se presta para una variante útil: ‘papi’. Aprovecharla para introducir la sílaba ‘pi’, que también aparece en palabras como ‘pito’, ‘pizarra’, ‘pico’, ‘pisar’.

Conversar con los niños sobre el nombre ‘Pepe’ y su diminutivo ‘Pepito’. Escribir en la pizarra oraciones con el diminutivo (sin importar que los niños desconozcan aún el uso de la ‘t’. Podemos hacerlo porque si leen “Pepi…” automáticamente producen el sufijo ‘_to’):

                                            Pepito juega.
Pepito juega con el niño.

Empleando carteles o escribiendo las palabras en la pizarra, procurar que los niños reconozcan globalmente las palabras construidas[4]:

                                             papá,  papi, papa, pepa, Pepe, Pepito

Como no es posible hallar otras palabras con las sílabas conocidas no forzamos el trabajo con la familia silábica que estamos conociendo. No es aconsejable introducir palabras como “pipa” o “popa”, pues seguramente ignoran los niños.

Como estamos en una primera unidad, no avanzamos más. Las sílabas que quedan (pi, po, pu) no son productivas por ahora. No hay prisa; tiempo habrá, lo veremos después, para que crezca el caudal del vocabulario visual.

Sin embargo, el trabajo no acaba aquí. A partir de la palabra generadora y de las palabras construidas con las sílabas que los niños conocen ya, y que han comenzado a formar parte de su vocabulario visual, los niños iniciarán su aprendizaje de la escritura, tema este del que nos ocuparemos en un próximo artículo.

Nota. La presencia de un paso metodológico que se ocupa de las sílabas es posible  en castellano, una lengua con una enorme regularidad en cuanto a estructuras silábicas; no es posible en otras lenguas, como el inglés o en francés, lenguas en las cuales sería imposible construir los cuadros que manejamos en nuestra. Por eso, en la bibliografía sobre didáctica de la lectura que proviene de autores de lengua inglesa o francesa no aparece un tratamiento como el que sugerimos aquí. Eso es absolutamente comprensible. En nuestro caso, estamos trabajando con el castellano, y tenemos que aprovechar esa característica de nuestra lengua.

Para mayor información sobre el papel de la decodificación ver los artículos: https://gacetadeeducacion.wordpress.com/2012/10/07/decodificar-no-es-leer-pero-es-necesario-para-leer/

http://gacetadeeducacion.wordpress.com/2012/10/15/tres-pilares-de-la-metodologia-para-la-ensenanza-de-la-lectura/

 

 

 

 

 


[1] Este artículo sigue al titulado “El trabajo con oraciones desde los primeros pasos de la lectura”, publicado en este blog.

[2] Entrecomillo la palabra “dice” porque es la más asequible para los niños. Se podría buscar un término más preciso, es cierto, pero podría ser que éste resulte innecesariamente complicado: “representa”, por ejemplo, es mejor pero sería poco útil.

[3] Insistiremos en el empleo de un estilo no ligado porque estamos preparando a los niños para la lectura de textos que en una inmensa mayoría de casos hacen uso de “letra de imprenta”. Trabajar con un estilo de letra ligada para ejercitar la lectura es un contrasentido.

[4] Para efectos de la presentación de los procedimientos metodológicos usaremos el término “palabras construidas” para referirnos a las palabras que los niños pueden leer con las sílabas que conocen.

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5 respuestas a DE LA ORACIÓN A LAS PALABRAS… Y LAS SÍLABAS

  1. Excelente, Manuel. Lo volanteo
    Walter Twanama

  2. René Roque Mogollón dice:

    es muy importante que el niño ya conozca las sílabas para que pueda iniciar una lectura

    • Manuel Valdivia Rodríguez dice:

      Respeto su comentario, René, pero discrepo de usted. Es importante que el niño conozca las sílabas, pero no para comenzar el aprendizaje de la lectura, como lo proponen los métodos silábicos. Llegamos a las sílabas, no partimos de ellas. Le pido que reflexione sobre este asunto sopesando los argumentos que expongo.

  3. sSonia Zumaeta Beramendi dice:

    Me ha gustado como se trabaja con la palabra generadora como papa y luego con otras con el mismo sonido inicial ,preparando carteles como estrategia visual donde se mobilizan diferentes habilidades para ayudar a leer a niños pequeños especialmente de Educacion Inicial, lo aplicare con mis niños de 5 años.¡Buena¡

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